30-9-26 por SM- Avanzan bios. Más piedras. Primavera veleidosa. No crece (más) la agricultura. Mayores gastos. Subió el combustible. Cría en Corrientes.
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Campaña enigmática

Con una suba (“ligera”) en el precio de los combustibles, expectativas de algún repunte para la inflación; los conflictos bélicos que siguen yendo y viniendo, y un Chicago que no se aquieta, aunque los valores continúan mejores que a principios de año, tras la última recuperación, los productores encaran una campaña llena de enigmas desde el clima, hasta la política interna (Presupuesto, gravámenes, nuevas leyes, etc.), pasando por la situación internacional, se termina un septiembre que, de todos modos, parece algo más tranquilo que el de 2025.
Sin embargo, las cuestiones de fondo siguen siendo positivas. Hubo alguna mejora en la rentabilidad agrícola, aumentó el consumo interno de leche y sus exportaciones, también sigue firme el mercado internacional de la carne, y los productores están dispuestos a seguir apostando, aunque la falta de créditos productivos acota los avances. Al menos, así se escuchó en varias de las últimas reuniones, como en el aniversario por los 70 años de Coninagro en la Bolsa de Cereales, o en la reunión que el IPCVA hizo esta vez en Goya, Corrientes, por citar solo un par.
En esta última, de hecho, el planteo más fuerte vino por el lado de la mejora de la cría ante el déficit “estructural” de terneros. En La Morocha, y ante una multitudinaria asistencia (como ocurre siempre en los encuentros del Instituto) su titular, José Rosembaum dio un clase, y no solo de producción, al contar con lujo de detalle los errores y equivocaciones cometidos hasta llegar a ser el establecimiento modelo de hoy tras tres etapas. Uno de los mensajes más claros fue “para cambiar la ganadería de ´tenencia´, por un sistema más productivo, es imprescindible la estabilidad macroeconómica”.
También se reconoció que, en el caso de La Morocha, tras abandonar distintos esquemas, y concentrarse en la cría, el mejor negocio es maximizar el peso de los terneros machos y de las hembras que no son de reposición (las que se venden). “Las empresas chicas necesitan mayores márgenes brutos, por lo tanto deben aumentar la carga, lo que implica más comida, y eso las hace más vulnerables”.
Corrientes es una de las provincias ganaderas que más pérdidas registró en los últimos años, por inundaciones, la sequía del 22-24 y el incendio de más de un millón de hectáreas.
Aún así, y con índices de producción todavía muy bajos, pudo aumentar el promedio de 48% a 54%, tendencia que se mantendría a partir del cambio en los precios relativos que se está produciendo.
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En lugar de agua, ¡granizo!

Mientras algunas siembras comienzan a retrasarse por la falta de agua en superficie, otras regiones siguen con tormentas inesperadas, muchas de ellas de granizo, y un Niño (Húmedo) que sigue sin mostrarse al punto que, a pesar de algunas precipitaciones variables en los últimos días, datos de la Bolsa de Comercio de Rosario indican que la primavera comenzó con “70% de la región núcleo entre escasez y sequía”.
La falta de precipitaciones, aunque sirvió para avanzar con el final de la última cosecha, y adelantar las apresuradas siembras de la campaña 26/27, comienza a preocupar fuertemente, en todos los niveles, por lo que no es raro ver trabajos activos sobre banquinas y alcantarillas de parte de municipios y hasta gobiernos provinciales, igual que limpiezas de zanjas y cualquier curso de agua que pueda verse entorpecido, ante la posibilidad de caída de agua extraordinaria (que todavía no sucede), y de crecimientos inéditos de los ríos que puede afectar, especialmente, al Paraná, al Uruguay, y al recurrente Salado (cuyas obras aún no se terminan) y a sus afluentes que, en caso de crecida, no pueden desaguar desbordando entonces las cuencas.
El temor es que la demora en la ocurrencia de las precipitaciones anunciadas, provoque mayor acumulación de milimetraje en los próximos meses.
Así, al septiembre seco y con temperaturas promedio por debajo de la media (aunque hubo “saltos” en algunos días), según el meteorólogo Alfredo Elorriaga (de la BCR) le seguiría un octubre con mucha más agua, comenzando a sentirse el afecto del Niño, y se mantienen los pronósticos de mayores lluvias sobre el este del país (Mesopotamia, parte de Buenos Aires), declinando hacia el oeste.
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¿Otro récord de cosecha?

Con este escenario, las siembras muy avanzadas (como el girasol y el maíz que ya arrancó), y sin mayores modificaciones en las áreas de los cultivos, se estima que la nueva campaña va a ser muy semejante a la que acaba de terminar, aunque en este caso arrancó con mucho mejores condiciones de humedad.
Esto implica que a los 172,4 millones de tn estimados por Rosario, y 163 millones de Agricultura (aunque el número fue de mayo, y la cosecha de maíz recién termina ahora, por lo que, seguramente, en algún momento lo van a actualizar) para la cosecha 25/26 que se está terminando, le seguiría otra similar para el ciclo 26/27.
De hecho, según los datos recientes anunciados por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el área de siembra total para los 6 cultivos principales, estaría en 37 millones de hectáreas, apenas 0,2% por encima de la anterior, mientras que la entidad estima la próxima cosecha en 158,5 millones de tn, un 0,5% más que la previa, según sus estimaciones, ya que las oficiales y las de Rosario son superiores.
El caso es que, hasta el momento, tampoco se prevén incrementos fuertes en el uso de fertilizantes (muy jaqueados este año por los conflictos bélicos que alteran la logística), y tampoco de otros agroquímicos, aunque las condiciones de mayor humedad seguramente van a forzar más herbicidas e insecticidas a lo largo del ciclo y, de hecho, según la Bolsa de Bs As, entre el 80% y el 88% de los productores mantendría o aumentaría el nivel tecnológico en esta campaña.
En otras palabras, si finalmente el Niño cae a pleno sobre alguna de las áreas centrales, habrá que ver el momento, y la duración, para evaluar eventuales daños, caso contrario, la cosecha será muy similar a la actual (alrededor de 165-170 millones de tn- oficial y Rosario, y de 158 millones, según Bs As), aunque se pueden afirmar todavía el sorgo (con muy buenas perspectivas por la caída de producción en EE.UU. y en Australia), el girasol (acotado por el volumen de semilla), y la soja que podría aumentar algo más aún su todavía alicaída área (MDZ).
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Desembolso millonario

Aunque no aparece con frecuencia en los listados de inversiones argentinas, el sector agropecuario destina cifras millonarias cada año, solo para seguir adelante.
De acuerdo al estudio de la Bolsa de Rosario, más datos de Márgenes Agropecuarios, solo para los cultivos anuales, el campo aplicó “en la campaña pasada una inversión total en siembra, pulverización e insumos que habría ascendido a US$ 14.746 millones. Este nivel se ubica como el tercero más elevado de, al menos, la última década. En comparación, representa un incremento de 6,2% respecto de 2024/25 y se mantiene 6,8% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas”, explica la entidad.
Ahora bien, considerando que el área actual crecería un pequeño porcentaje, pero el costo de los insumos en general, está muy por encima de las cifras de hace un año atrás, un cálculo conservador indica que en la actual campaña, al menos, tendrán que destinarse U$S 16.000 millones (solo para la producción en el campo), y eso sin considerar lo que sucede “tranqueras afuera”, sumando acondicionamiento, fletes, etc.
Y, además, esperar que los conflictos en Medio Oriente y en el Mar Negro, no continúen presionando sobre los combustibles (como esta semana), teniendo en cuenta que el campo, entre producción y transporte, es uno de los principales demandantes locales de gas oil, con más de 5.000 millones de litros anuales (MDZ).













