(10-26)— Mientras que el algodón convencional produce una fibra de alrededor de 28 milímetros de longitud, la variedad SP21, desarrollada por investigadores del INTA Sáenz Peña en el Chaco, alcanza los 35 milímetros. Esa diferencia, tal vez menor para algunos, representa un cambio inmenso en el proceso textil: mayor resistencia en el hilado, mejor eficiencia productiva en el proceso industrial, y una tela más suave, brillante y duradera.
Se trata de una calidad capaz de competir con los estándares de Egipto y Perú, los dos grandes proveedores mundiales de fibra extralarga, con precios que duplican o triplican los del algodón standard .
FELPA (Fibra Extra Larga Pampa Argentina), tardó siete años en transformarse en una realidad, pero lo singular es que se trata de una articulación exitosa entre el sector público y el privado. Desde la semilla hasta la prenda terminada, FELPA articuló en esta producción al INTA, a productores algodoneros del norte, a la marca de indumentaria Pato Pampa y a las empresas textiles Ritex y Tecotex. Una cadena completa trabajando en común.

