(30-8-26)- El ácido acetilsalicílico —conocido popularmente como «aspirina»— deriva del ácido salicílico, un compuesto natural que, mucho antes de convertirse en uno de los medicamentos más usados del mundo, ya cumplía un rol clave en las plantas: ayudarlas a defenderse de patógenos y a sobrellevar distintas situaciones de estrés. Así fue presentada una nueva tecnología que “prepara” a la planta, antes de un ataque de hongos o bacterias.
Rezist, inductor de la resistencia, ya está disponible para vides y se espera su aparición para cítricos y pomáceas (peras, manzanas, etc.).
Cuando el cultivo detecta la presencia de un hongo o una bacteria, el ácido salicílico actúa como elicitor: una molécula señal que enciende sus mecanismos naturales de defensa y activa la Resistencia Sistémica Adquirida (SAR), dejando a la planta en un estado de mayor preparación frente a futuras infecciones. Se activan genes de defensa y aumenta la producción de proteínas relacionadas con la patogénesis (PR), fitoalexinas, enzimas antioxidantes y otros compuestos que refuerzan sus barreras naturales.












