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	<title>Central | El Diario de Susana Merlo</title>
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	<description>Una mirada distinta sobre la agroindustria</description>
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	<title>Central | El Diario de Susana Merlo</title>
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	<item>
		<title>El campo, ¿es solo “campo”?</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/el-campo-es-solo-campo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 01 Oct 2026 01:27:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo &#160; La imagen bucólica, la “calma”, la antítesis con la industria, y algunas cositas más fueron parte de las justificaciones que, durante décadas, lograr frenar el desarrollo de uno de los sectores más competitivos y dinámicos que tiene el país. Por desconocimiento, por política, por fundamentalismos, o por lo que fuere, se [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><b>Escribe Susana Merlo</b></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><b>La imagen bucólica, la “calma”, la antítesis con la industria, y algunas cositas más fueron parte de las justificaciones que, durante décadas, lograr frenar el desarrollo de uno de los sectores más competitivos y dinámicos que tiene el país.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por desconocimiento, por política, por fundamentalismos, o por lo que fuere, se insistió con que </span><b>“la industria”</b><span style="font-weight: 400;"> era el progreso, y </span><b>“el campo”</b><span style="font-weight: 400;"> equivalía a retroceso. Nadie logra explicar aún porque uno de los principales puntales del país, los </span><b>alimentos</b><span style="font-weight: 400;">, no eran reconocidos como la base de la economía hasta hace pocos años atrás.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Eran apenas </span><b>furgón de cola </b><span style="font-weight: 400;">en la Secretaría de Industria donde brillaba la siderurgia, las petroquímicas, y hasta varios sectores que solo sobrevivieron gracias a los subsidios, y a mantener cerrada la economía, debido a su incapacidad para competir.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Incluso, fueron marginales </span><b>hasta para la UIA</b><span style="font-weight: 400;"> (Unión Industrial Argentina), por lo que en su momento de formó la </span><b>Copal </b><span style="font-weight: 400;">(Coordinadora de Productos Alimentarios), prácticamente independizándose en los hechos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aún así, el “campo” logró mantenerse, no sin altibajos, y </span><b>algunas pérdidas que hasta ahora parecían irreversibles</b><span style="font-weight: 400;">, </span><b>como el lino, el cáñamo,  la colza recién se está empezando a recuperar; cayó más del 80% de la majada ovina, o los 10 millones de cabezas del rodeo vacuno que se perdieron hace poco más de una década y aún no se recuperan totalmente</b><span style="font-weight: 400;">. También desaparecieron </span><b>miles de productores </b><span style="font-weight: 400;">(según el último censo, quedan unas 251.000 explotaciones), tambos, escuelas rurales…..</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ahora bien, </span><b>Argentina </b><span style="font-weight: 400;">tiene alrededor de 2,8 millones de km 2 (el 8º país en tamaño a nivel mundial).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se calculan unas </span><b>278 millones de hectáreas continentales, de las cuales poco más de la mitad (160 millones) son hectáreas útiles, agropecuarias.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, apenas 40 millones de ellas son ocupadas con los cultivos anuales (granos); hay unas 100 mill de has. de pastizales naturales (para 50 millones de cabezas vacunas); unas 500.000 has de fruticultura (en baja); otras 150-180.000 hectáreas hortícolas (extensivo y bajo cubierta); 210.000 has de vid; 100.000 has de olivos, 700.000 has entre caña de azúcar, yerba, te tabaco, y algo más de 1 millón de has forestadas de los 22 millones potenciales.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esto significa que </span><b>aún restan unas 20 millones de hectáreas aptas sin desarrollar, más el subaprovechamiento evidente que presentan la mayoría de las restantes, especialmente en ganadería, donde los índices promedio del país siguen siendo muy bajos.</b><span style="font-weight: 400;"> </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tampoco se ve que haya aún </span><b>chacras marinas para piscicultura, ni producción de algas</b><span style="font-weight: 400;">,  entre otras muchas cosas porque, a pesar de ser considerado el “sector de cola”, </span><b>históricamente fue el principal aportante del fisco vía impuestos extraordinarios (además de los otros), como fueron -y son- las</b> retenciones.</p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, un reciente trabajo presentado por el </span><b>Cippec (</b><span style="font-weight: 400;">Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), que dirige el economista </span><b>Luciano Laspina</b><span style="font-weight: 400;">,  muestra el resultado  que puede provocar una política distinta, al analizar </span><b>la transformación de Brasil en especial, en el último cuarto de siglo.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En este lapso, no solo se convirtió en uno de los mayores productores y exportadores de alimentos, sino que </span><b>desarrolló el “centro y oeste” del país, que incluye varios Estados, y promovió la creación de más de 350 nuevas ciudades, constituyéndose hoy en uno de los núcleos más dinámicos de la economía brasileña.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y no solo eso. Esa región ahora ya es la mayor exportadora, consolidando también el crecimiento del PBI Agro, que es mayor al del promedio del resto de la economía.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los indicadores son claros a partir del </span><b>“éxodo” interno</b><span style="font-weight: 400;"> que se va registrando hacia esas regiones, que duplica a las demás del país, y </span><b>no solo por la producción agroindustrial, sino por los servicios, comercio, educación etc. que se activan en cada uno de esos lugares.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tanto es así que, naturalmente, el mayor crecimiento de la educación agroindustrial, técnica, se está produciendo en esta parte de </span><b>Brasil.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ahora bien, cuales son algunas de las diferencias con la </span><b>Argentina </b><span style="font-weight: 400;">para lograr el desarrollo de esta </span><b>nueva urbanidad</b><span style="font-weight: 400;">, como la llama el Cippec?.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En primer lugar, que </span><b>en Brasil existió la visión y la decisión oficial de que sucediera. Hubo una reforma constitucional en los ´80 que determinó “la creación de pueblos en el oeste”, lo que provocó la aparición de un plan, que tuvo continuidad a lo largo de varias décadas (con profundización en las ´últimas dos).</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A partir de esto se tomaron algunas </span><b>decisiones clave</b><span style="font-weight: 400;">, previas, </span><b>logísticas </b><span style="font-weight: 400;">(grandes rutas troncales, y comunicación) y transporte multimodal. El mercado hizo el resto, derivando en una serie de hidrovías, y mucho tren “de trechos más cortos”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mientras, </span><b>la priorización clara del derecho de propiedad (que desarticuló, por ejemplo, el Movimiento de Los Sin Tierra, que intrusaban los campos), y que los productores recibieran siempre el precio internacional “pleno” (sin retenciones), se consideraron clave para el éxito logrado.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero, </span><b>Argentina podría lograr algo parecido?</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin duda que sí, pero en primer lugar </span><b>“tiene que querer hacerlo”</b><span style="font-weight: 400;">, evaluando correctamente los aportes del “campo”, no solo productivos. Desde la </span><b>calidad de vida, hasta la defensa de la cultura en cada una de las regiones, pasando por el desarrollo más parejo y equilibrado del territorio</b><span style="font-weight: 400;">, hoy concentrado en 3-4 megaurbes con el </span><b>AMBA</b><span style="font-weight: 400;"> (Area Metropolitana de Buenos Aires) a la cabeza, con casi 15 millones de habitantes, luego </span><b>Córdoba </b><span style="font-weight: 400;">con 3,2 millones, seguida por </span><b>Rosario</b><span style="font-weight: 400;"> con 2,5 millones, y </span><b>Mendoza </b><span style="font-weight: 400;">1,2 millón. </span><b>Es decir que 4 ciudades tienen el 50% de la población total de todo el país.</b></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero otros rasgos igualmente preocupantes pasan por </span><b>la falta de integración (el Litoral, por caso, apenas “conectado” al resto del territorio, por 2 puntos); o la falta de conexiones viables y modernas (autopistas y trenes) para salir al Pacifico</b><span style="font-weight: 400;"> por el noroeste, obligando a buena parte del país a “bajar” hasta </span><b>Buenos Aires</b><span style="font-weight: 400;"> con los lógicos aumentos de costos, contaminación (por el grueso de transporte carretero), riesgo de vidas, etc., etc..</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y</span><b> lo peor, o lo mejor, es que en todos los rincones de esta inmensa geografía está “el campo”.</b><span style="font-weight: 400;"> No es un pueblo, no es una localidad vacía, no es un proyecto. </span></p>
<p><b>Es una realidad productiva tangible, pero subaprovechada</b><span style="font-weight: 400;"> (y subvaluada) hasta que alguien, o un conjunto (el Congreso???), se decidan a revertir, de una buena vez, las asimetrías con décadas de arrastre, que permitan el crecimiento estructural y “armónico” de todo el país.</span></p>
<p><b>Recién ahí va a quedar en claro que “el campo”, es mucho más que “campo”.</b></p>
<p><b> </b></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Infraestructura y malhumor en ritmo de elecciones</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/infraestructura-y-malhumor-en-ritmo-de-elecciones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 30 Aug 2026 23:55:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo Siempre, en la medida que se van solucionando ciertos problemas, surgen otros nuevos. Como las capas de una cebolla. Cuando el país estaba con inflación creciente, desequilibrio fiscal, la macroeconomía alterada, y sin reservas, los cuestionamientos de  la sociedad eran esos. Ahora, con algunos de ellos solucionados (aunque no totalmente anclados), y [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p>Siempre, en la medida que se van solucionando ciertos problemas, surgen otros nuevos.</p>
<p><strong>Como las capas de una cebolla.</strong></p>
<p>Cuando el país estaba con inflación creciente, desequilibrio fiscal, la macroeconomía alterada, y sin reservas, los cuestionamientos de  la sociedad eran esos. Ahora, con algunos de ellos solucionados (aunque no totalmente anclados), y otros en vías de mejoramiento, la demandas sociales se van corriendo hacia más empleo, mejorar los terribles déficits por falta de obra pública (o, directamente, por desmanejo de los fondos del Estado) y, más exigido aún, el <strong>blanqueo de deudas </strong>que impone la baja de la  inflación que deja de licuar los pasivos, como no ocurría desde los ´90, hace un cuarto de siglo atrás.</p>
<p>Y esa desmemoria tiene un costo.</p>
<p>El caso es que tras más de 2,5 años de un <strong>ajuste inédito</strong>, la gente está un poco cansada y, aunque el gobierno nacional quiera aparecer firme <strong>“manteniendo el rumbo”</strong>, la velocidad de los cambios no es pareja entre los sectores, ni siquiera entre los legisladores, y tampoco entre las provincias.</p>
<p>En algunos casos, porque no creyeron que se iba a avanzar tanto y/o tan rápido; en otros porque apostaron  directamente a un resultado distinto; los menos, porque seguían muy cómodos en la inercia que traían.</p>
<p>Esto genera <strong>diferencias de velocidad</strong> y, mientras hay sectores que están “mejor”, porque el contexto internacional los favorece, por ventajas comparativas o competitivas, o por mejores condiciones para atraer inversión de capitales (especialmente externos); otros registran avances mucho más moderadas, mientras un porcentaje aún lucha para no seguir cayendo y, ni siquiera, es seguro que lo logren.</p>
<p>En <strong>el primer grupo se anotan la agroindustria en general</strong> (con diferencias internas), l<strong>a energía, la minería, las tecnológicas </strong>de última generación, y hasta empresas del Estado que <strong>con buena administración </strong>lograron revertir costosos déficits de muchas décadas (al punto que parecían estructurales), tal el caso de <strong>Aerolíneas Argentinas, o YPF.</strong></p>
<p>Pero <strong>no se trata de Argentinas distintas.</strong> <strong>Solo son diferentes velocidades dentro del mismo país, igual que las diferencias entre sectores.</strong></p>
<p>La lógica, sin embargo,<strong> cambia a la hora de las elecciones</strong> cuando todo entra en un mucho más vertiginoso ritmo de “canje político”, o de especulación partidaria algo que, lamentablemente, ya parece que se convirtió en moneda corriente en el <strong>Congreso.</strong></p>
<p>Así, el balance de 2 años y 9 meses de la actual Administración Milei, más allá de los detractores y los seguidores, arroja una serie de mejoras y cambios importantes en materia de conducción del país, mientras que <strong>la perfomance del Congreso indica casi lo opuesto ya que fueron muy pocas (y mayormente intrascendentes, las propuestas legislativas), mientras que gran parte de lo que salió aprobado había sido propuesto por el Ejecutivo.</strong></p>
<p>Igual, esto no fue lo más importante de la labor parlamentaria, ya que lo que más tiempo insumió fueron los<strong> “rechazos” </strong>a las propuestas oficiales.</p>
<p>Tanto así que recién en este tercer ciclo de Gobierno, se logró tener <strong>Presupuesto</strong>; <strong>todavía no se puedo avanzar sobre propiedad privada (eje de la Constitución Nacional); tampoco sobre Patentes, Ley del Fuego, Semillas, o biocombustibles que se sigue arrastrando inexplicablemente.</strong></p>
<p><strong>Sin seguridad jurídica, ¿es posible esperar inversiones externas, o hasta el retorno de capitales argentinos que están en el exterior?, ¿Por qué lo harían?</strong></p>
<p>Entonces, se pueden entender las diferencias político-partidarias, pero <strong>es inexplicable que los representantes de los ciudadanos, y de las provincias, voten en contra de los intereses de sus representados basándose solo en desacuerdos partidarios.</strong></p>
<p>Se necesita urgente un <strong>pacto mínimo</strong> sobre cuestiones que no entren en el canje permanente, así como hace falta un <strong>“sinceramiento”</strong> que termine de dejar al descubierto una cantidad de intereses cruzados <strong>“particulares”, </strong>que impiden avanzar más rápido sobre asuntos de fondo, perjudicando al conjunto de la sociedad.</p>
<p>Por supuesto que estas cuestiones, que afectan globalmente al país, inciden sobre todos y cada uno, y <strong>el campo no es la excepción.</strong></p>
<p><strong>La estratégica Hidrovía se atrasó más de un año y medio; las licitaciones de caminos otro tanto, y los FFCC también prácticamente dos.</strong></p>
<p><strong>¿</strong>Cuánto le cuestan estos atrasos a la <strong>Argentina?</strong> ¿Cuánto se pierde en materia de competitividad por los mayores costos, y la menor producción?.</p>
<p>Ahora bien, las cuestiones cambian mucho cuando<strong> se entra en ritmo electoral como está sucediendo ahora</strong> (en forma adelantada) para las elecciones presidenciales del año que viene.</p>
<p>El asunto, es que no solo se elegirá presidente de la República, sino también la mayoría de los gobernadores, igual que intendentes, y ahí cambia la cosa porque <strong>todo el espectro político, de “todo” el país, entra en el nuevo escenario de las necesidades personales</strong>. Por eso, también, se van a ver actitudes contrarias, políticamente hablando, a las que se vieron desde el ´23 a la fecha.</p>
<p><strong> Se vota lo que antes se vetaba. Y viceversa.</strong></p>
<p>Uno de los ejemplo más claros fue el <strong>veto unánime</strong> (de la “oposición”) al DNU (Decreto de Necesidad y Urgencia) del 2025 sobre la <strong>Marina Mercante </strong>que, entre otras cosas, garantizaba la libre navegabilidad de los ríos (derecho constitucional, también).</p>
<p>Ahora, sin embargo, v<strong>arios gobernadores están esperando que salga una ley que, no solo garantice ese derecho, sino que además, les posibilite habilitar puertos en las costas de sus provincias,</strong> lo que no podrían hacer con las reglas que aún subsisten.</p>
<p>Se perdió un año. ¿Quién se hace cargo del tiempo perdido? ¿El ocupante de la banca?, ¿el presidente del partido político?….</p>
<p>Pero, por supuesto que la ciudadanía también se da cuenta y es critica de las actitudes de unos y otros. De ahí que, <strong>en el campo, el malestar sea creciente en distintos niveles, entre otras cuestiones, porque los atrasos en comenzar a mejorar la infraestructura tienen costos altísimos y las rutas y caminos van a ser clave en los próximos meses, especialmente, por las predicciones unánimes de un ciclo “Niño” (muy húmedo y lluvioso)</strong> que va a complicar mucho las labores tranqueras adentro, pero también, salir de los campos y trasladar la producción a los puertos, mercados, o centros de transformación y de acopio.</p>
<p>En este punto, el malestar va a ser casi unánime con los <strong>intendentes</strong>, en primer lugar, por el pésimo estado de muchos caminos rurales que, hay que recalcar, siguen siendo de tierra(¡¡).</p>
<p>De acuerdo a los <strong>datos oficiales, la red argentina ronda los 600.000 km de los cuales el 84% son vecinales o municipales (lease, de tierra, o mejorados); 40.000 son nacionales (incluyendo los troncales) y unas 200.000 km provinciales, mayormente precarios.</strong></p>
<p>Pero entonces, ¿de que sirve tener buenos precios, o buena producción, si no se puede llegar al mercado?.</p>
<p>¿Y si el producto es perecedero, como la leche, o las verduras?, ¿se lo tira antes de llegar a la tranquera?.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Los <strong>gobernadores</strong> tampoco la van a tener fácil pues las rutas provinciales, salvo honrosas excepciones, tampoco están mucho mejor y no hace falta hablar de las troncales, 70% de las cuales están destrozadas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Ahora, sin embargo, comienzan a “transferirse” rutas a gobiernos provinciales (que tienen inversores, o fondos, para avanzar con esas obras), se destraban fondos que estaban bloqueados, aparecen “interesados”  en trechos puntuales, etc. Cada uno va a “hacer política” con lo que tenga más a mano.</p>
<p>Pero, ¿ todo eso alcanza para la producción?, ¿se llega a tiempo?. <strong>¿Se podrán evitar los impactos de El Niño, con las obras incompletas del Plan Maestro de canalización del río Salado?.</strong></p>
<p>Lo más probable es que no. En todos los niveles <strong>deberían haberse acordado mucho antes</strong>, incluyendo a las entidades del campo que solo se pronuncian por la desaparición de las retenciones que restan, pero no parecen registrar el nivel de otras pérdidas, como estas.</p>
<p>Y el malhumor sigue aumentando.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>No todo lo que reluce es oro…</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/no-todo-lo-que-reluce-es-oro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Jul 2026 13:42:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.susanamerlo.com/?p=5191</guid>

					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo<br>

Tras una campaña récord, el campo encara el ciclo 2026/27 con buenos indicadores, pero también con cautela. La falta de reglas estables, las reformas pendientes y la incertidumbre política enfrían las expectativas de un sector que necesita previsibilidad para invertir y seguir creciendo.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Habiendo finalizado ya la <strong>Rural de Palermo</strong>, generalmente la última chance para que el gobierno de turno haga anuncios puntuales para el sector cada año (lo que no ocurrió), el campo emprende la recta final de la campaña 26/27, tal vez, con <strong>expectativas algo mayores a la realidad que transita.</strong></p>
<p>Es cierto que buena parte de los principales indicadores son <strong>positivos</strong>, al punto que ya se prevé que, clima mediante, <strong>el nuevo ciclo permita repetir la excepcional perforamance de la última campaña</strong>, con guarismo que fueron reiteradamente reconocidos por todos los funcionarios, desde el Presidente para abajo.</p>
<p>Objetivamente, se está cerrando una<strong> cosecha de alrededor de 165 millones de toneladas, unos 20 millones superior al récord anterior,</strong> cuando “supuestamente” alcanzó 144 millones, en el 18/19, al final de la Administración de <strong>Mauricio Macri</strong>; y ahora con récords en maíz (71 millones de tn), trigo (29,5  mill de tn), y girasol (7 mill de tn).</p>
<p>La <strong>carne vacuna</strong>, aunque cae en volumen exportable,  ubicándose  en alrededor de 800-820.000 tn, sigue aumentando en monto por lo que va a superar los U$S 4.000 millones de ventas al exterior .</p>
<p>También, según el <strong>Indice de Actividad de la Cadena Agropecuaria </strong>(IACA) que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario, se registró en junio una suba mensual desestacionalizada de <strong>3%,</strong> impulsada por el avance de las labores agrícolas y el crecimiento de la actividad agroindustrial y agroexportadora, lo que permitió alcanzar un nuevo máximo histórico.</p>
<p><strong>La cifra de junio, anualizada, arroja un llamativo  +10,9%.</strong></p>
<p>El propio Canciller, <strong>Pablo Quirno</strong> reconoció en una de sus varias visitas a la Rural que “<strong>fueron , 115 millones de tn, por más de U$S 52.000 millones, los exportados en 2025” (por el “campo” como conjunto)</strong>. Esto representó el <strong>60% del total de divisas ingresadas a la Argentina</strong></p>
<p>Pero el número, seguramente, va a ser superado este año, por el <strong>incremento tanto del volumen agrícola, como por la suba de los precios ganaderos</strong>. De hecho, <strong>ya el primer semestre cerró con un monto cercano a los U$S 27.000 millones  (+ 17% respecto al ´25), por más de 60 millones de tn (+ 15%) en igual lapso.</strong></p>
<p>“Las exportaciones de girasol crecieron un 142%, las de trigo un 64% y, por primera vez en la historia, vendimos trigo y maíz argentinos en China”, dijo el Presidente J<strong>avier Milei,</strong> en la Tribuna de Palermo, durante el extendido reconocimiento que hizo al sector, y que llegó a niveles que hubieran sido insospechados en cualquier otro momento, como cuando afirmó que <strong>“cuando la política ataca al campo, no ataca un sector: ataca el cimiento mismo sobre el que se levantó todo lo demás, la base de nuestra Nación”.</strong></p>
<p>O, <strong>“convirtieron al sector más pujante del país en el pagador de última instancia de la Argentina. Cuando habí</strong><strong>a crisis, sub</strong><strong>ían las retenciones; cuando faltaban dólares, desdoblaban el tipo de cambio; cuando había inflación, ponían precios máximos sobre la producción. Se dedicaron a faenar, año tras año, a la gallina de los huevos de oro</strong>”, dijo Milei ese día.</p>
<p>Pero, parece que semejante “cadena de éxitos”, no alcanza.</p>
<p>Tampoco las más de <strong>1.000 medidas </strong>ya adoptadas para liberar al campo (y que se notan.)…</p>
<p>Sin embargo,<strong> la “térmica”, el humor del campo es incierto</strong>, y las razones también sobran, aunque de magnitudes muy distintas.</p>
<p><strong>El vaso medio vacío</strong></p>
<p>Se sabe que lo central en cualquier actividad, es <strong>la seguridad, la estabilidad en las reglas de juego,</strong> pero más aún, en el caso del campo cuya producción, e inversiones, son en general de mediano-largo plazo.</p>
<p>Así, al riesgo que siempre se afronta del <strong>clima </strong>(este año se espera Niño, con mucha humedad), y de los <strong>precios internacionales</strong>, que tampoco “manejan” los productores, hay que agregarle el de los <strong>conflictos internacionales </strong>con 2 guerras activas: <strong>Rusia-Ucrania,</strong> e <strong>Irán-Israel/EEUU,</strong> con evoluciones dispares e impactos, tanto en los precios de productos que exporta argentina (granos, aceites, carnes, combustibles, etc.), como en los que importa, como los <strong>estratégicos fertilizantes.</strong></p>
<p>También los precios de los <strong>fletes </strong>(y los <strong>seguros</strong> por transitar en zona de conflicto) se elevan.</p>
<p>Los gobiernos, incluso el de <strong>Milei,</strong> conocen muy bien esto por el impacto alcista sobre la inflación que se genera.</p>
<p>Y, si bien con estos temas ya sería más que suficiente para sacudir cualquier inversión, hay otros varios de orden local que se suman para <strong>enrarecer </strong>el panorama.</p>
<p>Por ejemplo, para atraer a los grandes de la minería e energía, hubo que armas un <strong>RIGI y un SuperRIGI</strong> que, entre otras cosas, fija por ley la estabilidad de las normas marco que se les dieron a estos capitales para que hagan sus inversiones.</p>
<p>Para el campo la oferta fue <strong>muchísimo más acotada</strong> pero, ni en este sector, ni en otros varios, tanto locales como del exterior, hay seguridad absoluta sobre la <strong>continuidad </strong>de estas políticas, tema clave a la hora de las inversiones.</p>
<p>De hecho, <strong>el campo está sembrando ahora un ciclo que va a cosechar durante todo el año próximo (2027) en plena campaña presidencial, y frente a un cambio de Gobierno, que aún no se sabe si continuará la misma línea que el que está ahora en ejercicio.</strong></p>
<p>Además, es necesario señalarlo, <strong>buena parte de las dudas proviene de las señales que dan otros poderes del Estado como el Judicial, y, más aún, el Legislativo </strong>que, hasta ahora, casi no pudieron sustraerse de las internas partidarias, para hacer el trabajo que les encargó la sociedad, o sea, en el caso del Congreso, legislar.</p>
<p>Es cierto que se tomaron muchas medidas y se removieron cantidad de escollos operativos, pero también es cierto que los <strong>pendientes continúan acumulándose sin que terminen de cerrarse (lo que facilitaría volverlos para atrás en caso de cambios de signo político).</strong></p>
<p>El INTA, el Senasa (del que muy pocos hablan), las leyes de agroquímicos, de biocombustibles, la propiedad privada, la reforma tributaria, la flexibilización laboral, las retenciones, ley de semillas, las normas de tráfico fluvial, puertos, etc., etc., etc., cruciales para destrabar la actividad empresaria, <strong>siguen stand by en una rara pulseada entre el Ejecutivo y el Legislativo, como si ambos no tuvieran que defender, como prioridad,  la causa máxima del país.</strong></p>
<p><strong>Algunas de ellas ya atravesaron varios gobiernos.</strong></p>
<p>Lo mismo se puede decir de las licitaciones y las obras pendientes, incluyendo el muy promocionado <strong>FFCC Belgrano Cargas </strong>cuyos pliegos se siguen anunciando y no se concreta, mientras que a la cola siguen otras definiciones más de fondo aún, como <strong>la salida al Pacífico por el NOA</strong>, reivindicación histórica, que le daría vuelta la cara al país, y que está pendiente desde que se construyó el puerto de Buenos Aires.</p>
<p>El campo, paciente, espera todavía que se concrete el <strong>ingreso de las vacunas contra la aftosa  para abaratar su costo excesivo,</strong> que comprometió el propio <strong>Milei</strong> hace 2,5 años; que se termine con el <strong>arrastre de medias reses </strong>“al hombro” que aún subsiste en varios lugares; que se <strong>destraben los permisos de experimentación </strong>de nuevos productos para evitar generar resistencia, tanto en agricultura como en  ganadería, y que se apilan en los pasillos del Senasa; o que se termine con la <strong>anarquía de la “tasas” municipales</strong> que generan verdaderas aduanas interiores (que están “prohibidas”), pero que nadie parece controlar, entre infinidad de cuestiones más.</p>
<p>Y, aunque la lista puede ser infinita,  a los efectos de la <strong>“credibilidad” y la expectativa sectorial,</strong> la pregunta es: <strong>¿Antes de agregar más cambios, no convendría “cerrar” muchos temas aún inconclusos?. ¿Anclarlos, de alguna forma para evitar la sensación de que “están en el aire”?</strong></p>
<p>El segundo planteo es: <strong>¿Alguien en el gobierno ordena las prioridades de los temas sobre los cuales avanzar?</strong></p>
<p>Por eso, como se señaló antes, <strong>nada es peor para la producción (de mediano y largo plazo, como la agropecuaria), que la inseguridad y la falta de horizonte.</strong></p>
<p>Por eso, si el campo ya es récord aún con este déficit de cuestiones, <strong>¿Qué pasaría si se avanza, aunque sea, en la mitad de los temas?.</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Comienza a sentirse el quiebre (positivo)</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/comienza-a-sentirse-el-quiebre-positivo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Jul 2026 02:23:54 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo   Aunque se viene anunciando hace tiempo, el mundo, y la Argentina, por algunas razones coincidentes y otras particulares, entraron en un nuevo ciclo. Algunos, incluso, hablan hasta de un “cambio de era”, que no fue evidente de entrada, aunque los observadores más sutiles fueron advirtiendo la situación. Ahora, con dos conflictos [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Aunque se viene anunciando hace tiempo, el mundo, y la <strong>Argentina</strong>, por algunas razones coincidentes y otras particulares, entraron en un nuevo ciclo.</p>
<p>Algunos, incluso, hablan hasta de un <strong>“cambio de era”, </strong>que no fue evidente de entrada, aunque los observadores más sutiles fueron advirtiendo la situación.</p>
<p>Ahora, con dos conflictos mundiales maduros (<strong>Rusia-Ucrania</strong>, e <strong>Irak-Israel (EEUU</strong>), con la profundización de conflictos socio-religiosos como el <strong>islamismo</strong>, y con un vuelco pronunciado hacia los <strong>gobiernos de derecha</strong> en varios lugares, es evidente que el mundo ya es otro.</p>
<p>Pero, tal vez, haya sido el <strong>“capitalismo” comunista de China </strong>y su fuerte apertura hacia Occidente, como comprador (de alimentos), y vendedor de alta tecnología de avanzada, lo que puso el broche de oro a una nueva alineación en la que las dos grandes potencias: <strong>EE.UU. y China</strong>, no solo no se enfrentan abiertamente (apenas en lo comercial), sino que p<strong>arecen haberse dividido salomó</strong><strong>nicamente</strong><strong> buena parte del mundo.</strong></p>
<p>Y, si esto es así, se estaría cumpliendo entonces, la histórica consigna de Washington:<strong> “América para los americanos”</strong>, aunque ahora si para todos, desde <strong>Alaska hasta la Antártida</strong>.</p>
<p><strong>Argentina</strong>, mientras tanto, también dio un fuerte golpe de timón interno, inesperado para algunos, absolutamente necesario para la mayoría, desprolijo por lo improvisado y, por lo mismo, con cantidad de errores.</p>
<p>Pero no sería justo no reconocer que se pudieron alejar buena parte de los peores vaticinios, desde la inmediata caída del gobierno en enero del ´24, hasta una brutal corrida cambiaria, hiperinflación, huelgas salvajes, explosión social, y todos los temores más graves, algunos tal vez fundados, y otros tantos casi alentados desde una desmadrada oposición política, incapaz de aportar alguna alternativa superadora.</p>
<p>Así, al igual que muchos otros países, <strong>la Argentina se enfrenta ahora a un futuro que no termina de delinearse, pero también  ya dejó un pasado que no va a volver, entre otras cosas, porque la realidad del mundo es otra, y la tecnología que se transita es casi desconocida para la mayoría.</strong></p>
<p>Y lo que es válido para el país, también lo es para uno de sus sectores clave, <strong>el campo</strong>, que entre otras cosas, tendrá que ir aprendiendo a compartir su primer lugar con otros, como la energía, o la minería, de crecimiento explosivo.</p>
<p>Pero eso no es lo grave. <strong>Lo que realmente lo es, sería no aprovechar el momento para revertir la fuerte tendencia declinante de la producción agroindustrial en las últimas décadas.</strong></p>
<p>Y ya no importa hasta donde los errores fueron ajenos, o propios (que también los hubo, y los hay).</p>
<p>Lo cierto es que en parte por acostumbramiento, también por falta de credibilidad en la estabilidad de las políticas, y otro poco por incapacidad para acompañar el cambio tecnológico a la velocidad que va, comienzan a perderse oportunidades que son clave, y momentos estratégicos.</p>
<p>Hasta ahora, el mayor avance que se alcanzó con las nuevas políticas, sin impuesto PAIS, con baja de varias retenciones, y con remisión de cantidad de escollos, vino de la mano del<strong> clima </strong>que, humedad mediante, está permitiendo una cosecha que será superior a todas las anteriores, a pesar de que hubo muy poco crecimiento de área. Sin embargo, los rindes inesperados, no acompañados por una buena fertilización, <strong>sumaron caídas de calidad que habrá que reponer.</strong></p>
<p>Tras dos años de no intervención en los mercados ganaderos y en los precios (internos e internacionales) de excepción, recién parece insinuarse algún cambio, con una leve recuperación del rodeo vacuno y, también, un ligero aumento en los pesos de faena.</p>
<p>Mientras, <strong>el mundo demanda más carne, y la Argentina no tiene mucho más volumen para ofertar.</strong></p>
<p>Pero simultáneamente,<strong> la porcinocultura crece a pasos agigantados, y con visión estratégica, aunque los ovinos todavía no despiertan</strong> (y tienen un precio internacional promedio más alto que la carne vacuna), y la lechería, aunque con altibajos, va completando una fuerte tecnificación (entre robótica y automatizados), que también marca el salto de escala.</p>
<p><strong>Es cierto que no todos crecen al mismo ritmo ni están en igual situación. La experiencia de los ´90, cuando desaparecieron miles de productores, mostró la peor cara de la escala, y en dos facetas: por un lado, los que se fueron del campo, y por el otro, la irrupción masiva de los rentistas, o arrendatarios. Los que alquilan sus campos para que los produzcan otros.</strong></p>
<p>Pero no necesariamente debiera ser ese esta la única opción. Sin embargo, para que algo tenga un resultado distinto, no se puede repetir la misma receta anterior…</p>
<p>En el caso de <strong>Brasil,</strong> su herramienta clave, para el espectacular crecimiento de la producción fue, <strong>además de la continuidad política de objetivos claros,  el EMBRAPA, el instituto técnico que  respaldó la adopción de las más modernas tecnología, realizó la investigaciones, y contuvo a los productores chicos orientándolos hacia esquema más intensivos, o cooperativos.</strong></p>
<p>Aquí, sin embargo, tras más de un año y medio de planteada la modernización del INTA, y su racionalización, no surgió aún <strong>ninguna propuesta formal desde el propio sector,</strong> que apenas llegó a cambiar a un par de sus representantes (ni siquiera a todos) en el Consejo, que venían desde varias gestiones previas, muchas de ellas ineficientes y hasta politizadas.</p>
<p>También se podría mencionar que mientras el <strong>Rhin, el Mississippi, </strong>o cualquiera de los grandes ríos del mundo constituyen verdaderas autopistas de comercio, en Argentina la <strong>Hidrovía Paraná </strong>estuvo con contrato vencido 5 años, y perdió otro más por el fracaso (forzado, dicen algunos) de la licitación del año pasado.</p>
<p>Se podría seguir enumerando, pero sería infinito.</p>
<p><strong>El campo argentino necesita ya una fuerte renovación de cuadros dirigenciales, pues los de familia se van dando por la propia presión tecnológica que obliga a delegar.</strong></p>
<p>Y junto con esto, tiene que <strong>reaparecer el compromiso publico </strong>que lleve a los empresarios a ocuparse también de las cuestiones “tranqueras afuera”.</p>
<p>Es cierto que falta avanzar rápidamente en infraestructura de todos los tipos (transporte, comunicaciones, energía, etc.), y mucho de eso corresponde a los estados nacional, provinciales, y municipales, pero no todo. Es mucho también lo que pueden hacer, y controlar, los propios privados.</p>
<p>Pero tal vez, lo más importante sean los <strong>esfuerzos urgentes que se requieren  en educación, especialmente “rural”</strong>,con  salida laboral para alumnos secundarios, y mejoras en los niveles  terciarios, no solo para aumentar la calificación de la mano de obra y bajar más el desempleo, sino para evitar que se sigan atiborrando de gente las grandes ciudades, mientras en las zonas rurales es casi imposible conseguir técnicos, e idóneos en cualquier disciplina.</p>
<p><strong>Demasiados pendientes, y no solo oficiales….</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Argentina puede producir más, pero…</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/argentina-puede-producir-mas-pero/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 31 May 2026 15:04:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo   “Con una buena cosecha se salva el país”, es una frase que se acuñó hace décadas y se mantuvo a lo largo del tiempo. En parte, se va a comprobar este año con la “supercosecha” que puede llegar a superar los 165 millones de toneladas. Sin embargo, en medio, Argentina perdió [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>“<em>Con una buena cosecha se salva el país”</em>,</strong> es una frase que se acuñó hace décadas y se mantuvo a lo largo del tiempo. En parte, se va a comprobar este año con la <strong>“supercosecha” que puede llegar a superar los 165 millones de toneladas.</strong></p>
<p>Sin embargo, en medio, <strong>Argentina perdió varios trenes</strong>. La evolución de los vecinos así lo demuestra. Y eso, a pesar del “salto” de los ´<strong>90 cuando se pasó de unos 36 millones de tn, a cerca de ´80 millones hacia finales del siglo pasado</strong>. Después los aumentos fueron más aleatorios, con un estancamiento que superó las dos décadas, hasta este nuevo “despertar”.</p>
<p>En todos los casos, estos movimientos eran monitoreados y previstos por un grupo técnico, la <strong>Fundación Producir Conservando</strong> (FPC), que acaba de cumplir 35 años, y que en su último informe prevé una producción agrícola (granos y oleaginosas) de cerca de 180 millones de toneladas para el 2035.</p>
<p>Pero, “l<strong>a posibilidad de alcanzar estos volúmenes dependerá, en gran medida, de la estabilidad macroeconómica, la eliminación de distorsiones impositivas, la inversión en infraestructura, y la incorporació</strong><strong>n continua de tecnolog</strong><strong>ía”, sostiene la Fundación.</strong></p>
<p>La estimación se acerca bastante a las previsiones que también hizo el <strong>USDA </strong>(Departamento de Agricultura de los EEUU) para la <strong>Argentina</strong>, aunque para varios la cifra es <strong>“conservadora”</strong>, en función de los avances tecnológicos exponenciales que se registran, y las condiciones de suelos y climas que tiene el país.</p>
<p>Del otro lado, sin embargo, también están los que recuerdan experiencias previas en las que los <strong>cambios políticos, implicaron fuertes retrocesos en el potencial productivos, como el estancamiento operado durante este siglo.</strong></p>
<p>En todo caso, aún tomando las cifras menos extremas, la pregunta es: y <strong>esos volúmenes, ¿se pueden almacenar?, ¿se pueden transportar?, ¿se pueden procesar?. ¿Qué infraestructura tiene la Argentina para afrontar un nuevo aumento de su producción </strong>y, más aún, para un mayor “aprovechamiento” de la misma, con más proceso, menores pérdidas, más precio, y menor costo argentino?</p>
<p>La realidad de esta campaña, con km de cola de camiones sobre las banquinas de las autopistas, rutas dañadas por el excesos de cargas; muy pocos trenes en relación al volumen, apenas una parte mínima de la producción almacenada en lugares acondicionados, mientras el resto sigue desparramado en los campos en frágiles bolsones; paros de puertos y de transportes en los momentos más críticos, etc., demuestran que <strong>el déficit actual ya es mayúsculo.</strong></p>
<p>Según la Fundación, <strong>“la última campaña 24/25 con 41 millones de hectáreas sembradas, permitió alcanzar una producción de 140 millones de tn, y un sado exportable de 103 millones de tn, que significaron  un ingreso de divisas de exportaciones de U$S 33.000 millones de dólares” (de granos y subproductos, el año pasado).</strong></p>
<p>Pero todas estas cifras ya están siendo superadas ampliamente, en la actual campaña 25/26 que está terminando, y en la que se está <strong>“quebrando” el techo de 160-165 millones de tn de producción,</strong> con un estimado, hasta ahora, de más de U$S 37.000 millones por exportaciones agrícolas que, a este ritmo, es probable que exceda los U$S 40.000 millones, solo por granos y sus subproductos.</p>
<p>¿Cuál es el problema, entonces?</p>
<p>En realidad son <strong>varios</strong>. Es que el análisis de <strong>Gustavo Oliverio y Gustavo López</strong>, de FPC,  se divide en dos grandes aspectos: <strong>el sistema de producción y el esquema estructural.</strong></p>
<p>Así, en el primero se plantea desde controlar la erosión de los suelos, hasta revertir la tendencia declinante de la labranza directa (corrigiendo errores de manejo), pasando por aumentar drásticamente la reposición de nutrientes que, en promedio, llega a <strong>apenas el 50% de lo que extrae </strong>(y, en campañas como la que se está terminando, ´25-´26-, con producciones y rindes récord, más bajo aún).</p>
<p>Mientras que en el segundo grupo se reúnen, especialmente, los <strong>déficit de logística que es, también, uno de los componentes centrales del famoso “costo argentino”, junto con la política tributaria.</strong></p>
<p>De hecho, sostienen que <strong>“Argentina no está limitada por su capacidad de procesar y exportar (productos),  sino por su capacidad de moverlos eficientemente”</strong>.</p>
<p>Por caso, y aunque por distintas razones, tanto la molinería como la industria aceitera (y se podría decir que también el sector frigorífico) están sobredimensionados, soportando costosa capacidad ociosa.</p>
<p>Sin embargo, <strong>es mucho más notable la falta de caminos en condiciones</strong>, desde rutas nacionales, hasta  los caminos rurales (mayoritariamente de tierra), que se encuentran en pésimo estado de transitabilidad.</p>
<p>Por caso, con una cosecha como la que se prevé este año, <strong>se requieren más de 5 millones de viajes de camiones</strong> que, hasta el momento, absorben el grueso del transporte de mercaderías .</p>
<p>Es bien sabido que la <strong>Hidrovía </strong>está con contrato vencido hace 6 años, por lo que también hay muchas obras estructurales sobre el río demoradas; mientras que los <strong>FFCC </strong>(también ahora en proceso de licitación), mucho más barato que el transporte camionero, cuenta con <strong>menos de 18.000 km de vías más o menos transitables, de las cuales unas 14.000 km son de cargas, cuando se llegaron a tener 48.000 km alrededor de 1960…</strong></p>
<p>No es lo único, ya que también hay un <strong>gran déficit de almacenamiento</strong>, soportado apenas por los famosos “bolsones”, ante la falta de silos e instalaciones fijas  para acondicionar en forma adecuada la mercadería.</p>
<p>Se estima que <strong>apenas el 50 % de una cosecha promedio de 135-140 mill. tn.se almacena en forma realmente segura y adecuada</strong>, o sea, que más de 50 millones de tn, quedarían en forma permanente o transitoria en los campos en silos-bolsa. Naturalmente, la cifra se estaría elevando a <strong>más de 70 millones de tn en la actual campaña.</strong></p>
<p>Por supuesto que también<strong> “pesa”</strong> sobre la producción la existencia de las <strong>retenciones </strong>(DEX) o derechos de exportación, o <strong>el atraso en la genética de semillas</strong> debido a la falta de patentes que defiendan la propiedad intelectual de los obtentores, lo que lleva a que mucho de los materiales disponibles en Argentina, estén atrasados y con rindes por debajo del que logran los países vecinos y competidores.</p>
<p>Del tal forma, a<strong>unque el clima ayude, los suelos sean adecuados, y los productores y contratistas tengan un excelente know how, igualmente Argentina tiene por delante varios años todavía de costos internos muy altos, por atraso y falta de eficiencia en la logística, y por el gravoso “costo argentino”, que deriva en menor capacidad de competencia internacional, y menor rédito para la producción. </strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lo inmediato y lo trascendente</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/lo-inmediato-y-lo-trascendente/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2026 02:59:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo   En un mundo en el que la tecnología crece en forma exponencial y que, como si fuera poco, aloja dos guerras que, teóricamente, y según los analistas, “nunca iban a suceder”, es difícil hacer proyectos y programar acciones pues todo cambia en forma permanente. Argentina, por supuesto, no es una excepción [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>En un mundo en el que la <strong>tecnología</strong> crece en forma exponencial y que, como si fuera poco, aloja <strong>dos guerras</strong> que, teóricamente, y según los analistas, “nunca iban a suceder”, es difícil hacer proyectos y programar acciones pues todo cambia en forma permanente.</p>
<p><strong>Argentina</strong>, por supuesto, no es una excepción y a las cuestiones generales del mundo, debe sumarle los problemas particulares del gobierno de turno, en <strong>una sociedad que no parece aprender demasiado de las experiencias previas,</strong> y que se ha vuelto tan imprevisible y veleidosa, que cuesta pensar en el mediano y largo plazo.</p>
<p>Sin embargo, es absolutamente imprescindible, tanto para la sociedad como conjunto, como para el sector agroindustrial en particular.</p>
<p>Hoy, por ejemplo, <strong>en lo inmediato es prácticamente imposible planificar la nueva campaña agrícola, o programar un planteo ganadero a 5-7 años</strong>: el petróleo llegó a escalar hasta  U$S 114 el barril, aunque en general ronda los U$S 103-105 pero, ¿hasta cuando?.</p>
<p>Si la situación con <strong>Irán </strong>empeora, subirá, y si se soluciona, seguramente va a bajar a los niveles pre conflicto, a unos U$S 75 el barril. Y eso también arrastra al precio de los fertilizantes …</p>
<p>Por otra parte, <strong>se prevé que el “Niño” va a seguir acentuándose hacia la primavera-verano</strong>, y ya hay algunas localidades anegadas por las precipitaciones que comenzaron en marzo.</p>
<p>Pero por otro lado, <strong>las cotizaciones de los granos comenzaron a subir, la ganadería va a continuar con precios muy sostenidos</strong>, especialmente en el plano internacional y, por sobre todo, <strong>cuando hay humedad los productores siempre quieren producir</strong>.</p>
<p>Veremos, cuales son las condiciones para hacerlo.</p>
<p>Pero el planteo no es ese, sino lo que debería estar ocurriendo en forma simultánea para evitar algunos de los problemas actuales, y prevenir los futuros.</p>
<p>Y ahí la enumeración es casi infinita. Por caso, <strong>no se pueden seguir inundando las zonas más ricas del país</strong> (ni las otras) por falta de completamiento de obras hidráulicas (que en parte se podrían evitar con el uso del Fondo Hídrico).</p>
<p>Tampoco se puede imaginar una cosecha de 200 millones de toneladas (<strong>en este ciclo 25/26, probablemente se ronden los 165-170 millones</strong>), con <strong>las rutas actuales, sin FFCC de carga, o la Hidrovía funcionado a pleno (y ampliada), y sin nuevas inversiones para modernizar la industria.</strong></p>
<p>No hay posibilidad de producir alimentos, sin <strong>una red de frío </strong>adecuada (para evitar las inmensas pérdidas actuales), se necesitan <strong>más mercados, transparencia, y un mayor control en cada etapa</strong> de las distintas cadenas para evitar desvíos, y excesos, etc.</p>
<p>Y, mientras la tecnología sigue avanzando en el mundo, y aparecen materiales para ampliar las zonas agrícolas (como los nuevos maíces franceses super cortos, de 90 días, que ya lograron excelentes resultados experimentales en la Patagonia), equipos y máquinas mucho más eficientes, productos sanitarios (animales y vegetales) mucho más amigables con el ambiente, o la robótica sustituyendo funciones, entre otras muchas cosas, <strong>cada vez falta más mano de obra calificada para hacer frente a los cambios, y desarrollo de infraestructura (mínima) para que la gente se quede en las zonas rurales.</strong></p>
<p>Pero, por sobre todo, hace falta una participación mayor, y más directa, de los productores en cada una de las instancias, y de los niveles. Por ejemplo, <strong>¿por qué es tan distinta la actitud provincial en Córdoba, o Santa Fe, respecto a Formosa? (por citar solo un caso).</strong></p>
<p><strong>¿Por qué hay gobernadores como Alfredo Cornejo en Mendoza que ya están mirando hacia otros rubros, como minería, para no poner toda la carga solo sobre la agroindustria</strong>?.</p>
<p>Y, más grave aún, es que tras más de dos años del cambio de gobierno, <strong>muchos productores recién comienzan a reaccionar sobre la parte que también les toca</strong>. De hecho, ya pasaron 10 meses desde el dictamen judicial que el abogado <strong>Pablo Torres Barthe</strong> logró a favor de productores de <strong>Henderson</strong>, por las tasas viales, y que ahora sirve de antecedente en otros casos como <strong>Baradero, Azul, Necochea, o General Alvarado,</strong> pero aún no se generaliza, y <strong>recién comienzan a aparecer planteos de amparos conjuntos</strong> para distintas causas.</p>
<p>Los ejemplos abundan. Este 1* de mayo se puso en marcha el <strong>Acuerdo UE-Mercosur</strong>, sin que los países sudamericanos lograran ponerse de acuerdo, entre otras cosas, sobre <strong>como distribuir la cuota de casi 100.000 toneladas de carne vacuna, a pesar de los años que lleva la discusión, y de la cantidad de encuentros (y viajes) que insumió.</strong></p>
<p>Lo mismo va a pasar con el <strong>Acuerdo con los EE.UU</strong>. y, ni hablar, de <strong>la manoseada Ley de Semillas</strong> que tiene un atraso de un cuarto de siglo de discusiones sin avances, y con una reciente presentación vergonzosa (de último momento) en apenas un par de páginas, y en la que lo más <strong>novedoso </strong>pasaba por la “creación” (si, leyó bien), de un nuevo <strong>consejo asesor “rentado”</strong> del cual, naturalmente, forman parte representantes de las entidades….</p>
<p>El tema, que deprime a muchos, comenzó a generar también cierta alarma pues, si bien el gobierno actual es <strong>controvertido </strong>en una serie de cuestiones, es el primero en más de dos décadas que, efectivamente remueve escollos para la producción, libera mercados, comienza a aparecer el crédito, eliminó prácticamente todas las intervenciones, y plantea la actualización y fortalecimiento de toda la legislación referente a la <strong>propiedad priva</strong>da, y los derechos individuales, al menos, desde la óptica de la producción.</p>
<p>La pregunta, entonces, que se hacen los “del campo” que miran también el mediano y largo plazo es, <strong>¿y si el próximo gobierno cambia otra vez de signo, se podrá completar el proceso que está ahora trabajosa y lentamente en marcha, o al no estar “anclados” los cambios, volverá todo para atrás como pasó en el 2001, o en 2019?.</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>¡¡Llegó la hora del Congreso!!</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/llego-la-hora-del-congreso/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Apr 2026 11:58:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.susanamerlo.com/?p=4669</guid>

					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo &#160; Aunque se declame en todos los tonos, los argentinos en general, perdieron la democrática costumbre de hacer un seguimiento estrecho, lo más cercano posible, del Congreso, tal vez, el más importante de los 3 poderes de la República, porque es el que “legisla”, lo que el Gobierno debe “ejecutar”, y por [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Aunque se declame en todos los tonos, los argentinos en general, perdieron la democrática costumbre de hacer un seguimiento estrecho, lo más cercano posible, del <strong>Congreso, tal vez, el más importante de los 3 poderes de la República, porque es el que “legisla”, lo que el Gobierno debe “ejecutar”, y por eso se lo llama Ejecutivo.</strong></p>
<p>Y, si los ciudadanos comunes no ejercen casi este control (solo en las urnas, cada dos años), ni hablar de los del <strong>campo que no lo pisan prácticamente nunca.</strong></p>
<p>Sería trabajoso poder mencionar a los titulares de las principales entidades que representan a los productores, que asistan (o hayan asistido) con alguna regularidad a las comisiones, a reunirse con legisladores, o a los plenos de las cámaras; y <strong>casi milagroso que directamente presenten un proyecto de ley. </strong></p>
<p>Salvo que medie alguna invitación especial, que en general es para que hablen, y no tiene mayor impacto, no acuden al Parlamento.</p>
<p>Pero en este 2026, ya consumido más de un cuarto de siglo del XXI, <strong>se presenta una posibilidad, tal vez la última en el corto-mediano plazo</strong>, de dar vuelta tendencias que llevan décadas, y enderezar errores de muchos años que, incluso, fueron contra la propia <strong>Constitución Nacional</strong>, sin que el “pueblo” que es soberano, siquiera pareciera haberse enterado.</p>
<p>El campo no es la excepción y, <strong>si no se defiende de los abusos, errores y avances, ¿quién lo va a hacer por el??.</strong></p>
<p>Esta es la gran pregunta que sigue sin respuesta.</p>
<p>Se quejaron durante años, por ejemplo,  de las automotrices (que tuvieron por décadas tipo de  cambio a favor, con reintegros), pero no se avanzó en cambiar de propuesta, o de sistema, y copiar a otros sectores para, por ejemplo, eliminar las retenciones (tipo de cambio negativo) que en décadas tuvo una sola excepción que fueron los ´90 cuando<strong> el tándem Menem-Cavallo las eliminó de un plumazo y, ni siquiera querían firmar el compromiso de ayudar a generalizar el IVA cambio </strong>(de hecho, solo dos de las 4 entidades firmaron, y una de ellas esperó hasta último momento).</p>
<p>Por eso, a varios siempre les quedó la duda sobre, <strong>¿C</strong><strong>uánto quiere el campo que se saquen los impuestos a la exportación, si no está dispuesto a comprometerse para lograrlo?.</strong></p>
<p>Ahora, sin embargo, y aunque no a todos les gusta este Gobierno (ni tendría porque gustarles), se está avanzando en muchas de las cosas que siempre se reclamaron: menor intervención, menos Estado (pesado y caro), eliminación de trámites y trabas….</p>
<p>Muchos todavía recuerdan aquel famoso: <strong>“¡No queremos que nos den una mano. Queremos que nos saquen las manos de encima!!”…</strong>, pero las acciones no se condicen, y lo que se va concretando es por impulso directo del propio Ejecutivo, como resolución, o como envío de DNU (Decretos de Necesidad y Urgencia), o de proyectos de ley que manda al Congreso.</p>
<p><strong>Poco, con gusto a nada, depende del propio sector.</strong></p>
<p>Sin embargo, este año la relación de fuerzas en el Congreso por primera vez en décadas, es distinta, mucho más pareja para el oficialismo, lo que acerca la posibilidad de i<strong>mpulsar y/o respaldar</strong> los instrumentos que la agroindustria necesita (que no son pocos), y que se corrijan los que están mal (que también existen en cantidad).</p>
<p>No debiera volver a suceder lo del año pasado cuando,<strong> solo por razones políticas</strong>, muchos diputados y senadores, votaron en contra de un paquete de DNUs que favorecía a provincias y sectores, porque no querían que el Ejecutivo obtuviera lo que había planteado, aunque fuera bueno en general (siempre un proyecto de ley, o un decreto, es perfectible).</p>
<p>Después, por supuesto, se vio a más de un gobernador en la Casa de Gobierno pidiendo lo mismo que los representantes de su provincia habían bochado semanas antes….<strong>Absurdo!</strong></p>
<p>Pero para que tal cosa<strong> no </strong>siga ocurriendo, es que se necesita que, de una vez por todas, <strong>se comience a controlar, por un lado, y a respaldar, por el otro, a los representantes de las provincias y de los ciudadanos, es decir, a los senadores y a los diputados respectivamente. </strong></p>
<p>Tal como se hizo entre marzo y julio de 2008 durante el planteo, y conflicto, de la <strong>Resolución 125</strong>. Con la misma convicción, y con la misma responsabilidad y compromiso (de ambas partes). <strong>Ya no vale escudarse en el anonimato.</strong></p>
<p>Ahora hay una serie de cuestiones de fondo que dejan al descubierto varios pendientes estructúrales que tiene la <strong>Argentina </strong>producto del desmadre de años.</p>
<p>Tanto los <strong>Acuerdos internacionales como el de Unión Europea-Mercosur, como el bilateral con los EE.UU.</strong> ya pusieron sobre el tapete la necesidad de “<strong>fortalecer” el tema de la propiedad privada, desde las Patentes (medicinales), hasta las semillas y obtenciones (vegetales y animales), pasando por las Marcas, las denominaciones de origen, o para cualquier otro tipo de bien.</strong></p>
<p>Para los países desarrollados ese punto es clave. De ahí los esfuerzos por <strong>“emprolijar” </strong>los temas de <strong>expropiaciones </strong>(Vicentín, YPF, etc.), o el listado de leyes para <strong>derogar total o parcialmente</strong> que mandó el Ejecutivo al Congreso, y que incluye la mal llamada de Extranjerización de la Tierra que limita la compra de campos por parte de extranjeros lo que, además de perjudicar a los productores más chicos (al restar demanda en el mercado), está entronizado en la <strong>Constitución Nacional, por lo que no es discutible. </strong></p>
<p>Igualmente aparece el caso de la Ley de Manejo de Fuego, de <strong>Máximo Kirchner </strong>que impide a los dueños, durante 30 o 60 años,  redefinir el destino de sus tierras si se incendiaron (en forma no intencional), o el costo que se está registrando en el país por el atraso de dos décadas y media en actualizar la Ley de Semillas, o la controvertida Ley de los “octógonos” para los alimentos que ahora, por ejemplo, impediría exportarlos (salvo producirlos con otras etiquetas), entre muchas otras que merecerían también la atención del sector.</p>
<p>Por caso, en ese grupo aparecen desde la <strong>Ley de Flexibilización Laboral</strong>, que afecta tanto al campo como a sus industrias derivadas, y ni hablar de las <strong>leyes de educación, desde la primaria, las de artes y oficios, los secundarios con salida laboral, y todo lo que atañe al interior rural</strong> donde ya no se consigue personal para trabajar (de cualquier cosa), porque no están preparados, y entonces siguen migrando, desocupados,  a las grandes urbes.</p>
<p>Todo esto deberá pasar, y ser definido, en el Congreso.</p>
<p>Sin duda, <strong>queda claro entonces que es necesario que alguien “se ponga el campo al hombro”, y ¿que mejor que sea el propio campo?</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>RIMI: inédita herramienta de equidad</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/rimi-inedita-herramienta-de-equidad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Mar 2026 02:37:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo   Aunque enmascarado por el profuso articulado de la reforma laboral, el surgimiento del RIMI (Régimen de Incentivo a las medianas y pequeñas inversiones), que da de lleno en las pymes y, por ende, en el campo y muchas de sus agroindustrias, constituye un principio de equidad  que no se veía desde [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p>Aunque enmascarado por el profuso articulado de la <strong>reforma laboral</strong>, el surgimiento del <strong>RIMI </strong>(Régimen de Incentivo a las medianas y pequeñas inversiones), que da de lleno en las pymes y, por ende, en el campo y muchas de sus agroindustrias, constituye un principio de equidad  que no se veía desde hace décadas.</p>
<p>Es que la propuesta oficial tiene dos aspectos “novedosos”. Por un lado, <strong>considera que ambos sistemas RIGI (grandes inversiones), y RIMI son similares</strong>, con la única diferencia de la escala; lo que elimina un principio de discriminación implícito vigente desde mediados del siglo pasado y que dejaba especialmente al “campo” en un lugar casi subordinado respecto de lo que era considerado como “industria” en aquellos tiempos, y que revestía un estatus superior,  mayores accesos y facilidades, subsidios, etc.</p>
<p>Para eso, también apela al <strong>reconocimiento de “persona jurídica”</strong>, situación que es la más generalizada en el campo y que pone, entonces, en un pie de igualdad a los diferentes tipos de empresas.</p>
<p>En segundo lugar, porque reconoce en los hechos que, si bien las inversiones industriales mayores, o de servicios, son importantes; <strong>es el entramado mayúsculo de las miles de pymes distribuidas por todo el país, el que sostienen especialmente al tejido social y que, su reactivación, puede generar la mayor creación de demanda de mano de obra, y en las disciplinas más diversas de todo el país.  </strong></p>
<p>A partir de ahí define la <strong>“inversión productiva”</strong> como la adquisición, elaboración o importación de bienes muebles nuevos (amortizables en Ganancias), y la realización de obras destinadas directamente a las actividades de producción.</p>
<p>También <strong>excluye, taxativamente, a los activos financieros, los bienes de cambio, automóviles, y los portafolios.</strong></p>
<p>Mientras que <strong>los equipos de riego, mallas antigranizo, los bienes de alta eficiencia energ</strong><strong>é</strong><strong>tica</strong><strong>,  y los semovientes (ganado) podrá</strong><strong>n ser promovidos</strong><strong> independientemente del monto invertido.</strong></p>
<p>Bajo estos lineamientos marco, entonces, se desarrolló el régimen general, junto a una serie de correcciones impositivas que mejoran la ecuación de las inversiones, y las facilitan.</p>
<p>Así, básicamente, la propuesta de i<strong>ncentivo fiscal consiste en establecer un r</strong><strong>é</strong><strong>gimen de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, y una devolución más rá</strong><strong>pida del cr</strong><strong>é</strong><strong>dito fiscal de IVA por inversi</strong><strong>ón en bienes de capital.</strong></p>
<p>“El objetivo de la amortización acelerada es incrementar el valor actual computable del costo de inversión, generando de ese modo una <strong>menor base imponible del Impuesto a las Ganancias </strong>y, consecuentemente, un menor monto del impuesto a pagar. De esta manera, <strong>aumenta la rentabilidad del capital a invertir</strong>. En el caso de una obra civil, el incremento del Valor Actual Neto del gasto impositivo computable en Ganancias sería de 58,5%. En el de equipos de riego y mallas antigranizo el incremento sería de 48% y en el caso de equipamiento sería de 41%”, señala el <strong>IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal).</strong></p>
<p>En ambos casos, se trata de <strong>ventajas impositivas sustanciales</strong> para las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas que apuesten al crecimiento productivo por medio de <strong>inversiones que deben realizarse dentro de los primeros dos años desde la puesta en vigencia de la ley.</strong></p>
<p>Se destaca que el <strong>RIMI </strong>permite deducir el gasto de la inversión en mucho menos tiempo que el régimen general, ya que los Bienes muebles y bienes de capital: se amortizan en solo 2 cuotas anuales, mientras que en las Obras de infraestructura se puede reducir su vida útil estimada al 60%, acelerando la deducción del impuesto.<br />
<strong>Los </strong><strong>Equipos estrat</strong><strong>é</strong><strong>gicos</strong><strong>, por su parte, como los de riego, las mallas antigranizo y las </strong><strong>tecnolog</strong><strong>ías de alta eficiencia energ</strong><strong>é</strong><strong>tica gozan de un beneficio superior, ya que se pueden amortizar en una sola cuota (100%).</strong></p>
<p>A  su vez, en el caso de la <strong>devolución anticipada de IVA </strong>se busca que el crédito generado no quede atrapado, conformando una deuda “estructural” para el establecimiento. Por eso, de acuerdo a la publicación especializada <strong>Erreca, </strong>“si la inversión genera un saldo a favor de IVA, la empresa puede solicitar su devolución, o acreditación, tras 6 meses de haberlo declarado, y el monto se devolverá en 6 cuotas mensuales, iguales y consecutivas”.<br />
Además, <strong>las empresas podr</strong><strong>án usar ese saldo para pagar otros impuestos nacionales, pedir la devolución en efectivo o, incluso, transferirlo a terceros, lo que otorga una liquidez inmediata.</strong></p>
<p>Según <strong>Angeles Naveyra, titular de Barbechando</strong>, “entre los aspectos más importantes del <strong>RIMI</strong>, aparece <strong>l</strong><strong>a incorporaci</strong><strong>ón de personas fí</strong><strong>sicas</strong> ya que  el campo argentino está compuesto mayoritariamente por productores personas humanas, sucesiones indivisas &#8211; Cuit 20/27 frutihortícolas-“.<br />
“Y en el plano tributario, dos medidas centrales: <strong>el diferimiento del pago del Impuesto a las Ganancias en la valuación de hacienda al momento de la venta efectiva, y la eliminació</strong><strong>n del cupo anual para devoluciones de IVA en las inversiones de capital</strong><strong>”</strong>, explicó <strong>Naveyra</strong>.</p>
<p>Finalmente, se establecen como pisos de inversión obligatorios para acceder a los beneficios: a) Micro empresas: desde U$D 150.000; b) Pequeñas empresas: desde U$D 600.000; c) Medianas Tramo 1: desde U$D 3.500.000, y Medianas Tramo 2: desde U$D 9.000.000.</p>
<p>Finalmente, <strong>Erreca,</strong> destaca que l<strong>a iniciativa estipula que los beneficios del RIMI no podrán ser afectados por incrementos en las alícuotas de los impuestos nacionales, ni por la creación de nuevos tributos que graven la inversión durante el perí</strong><strong>odo de adhesi</strong><strong>ón.</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>El campo ya no es “primario”…</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/el-campo-ya-no-es-primario/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 31 Jan 2026 00:37:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.susanamerlo.com/?p=4409</guid>

					<description><![CDATA[Argentina adopta rápido la tecnología pero se resiste a actualizar su mirada cultural, especialmente sobre el agro, que ya no es “primario” sino uno de los sectores más avanzados y estratégicos del país.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Cuesta en la Argentina el “cambio de paso”</strong>. Y así como se va descubriendo que hay normas y leyes que siguen vigentes a pesar de tener décadas, haber perdido su sentido, y por haber quedado “fuera de época”, por costumbre o tecnología. lo mismo pasa con cantidad de temas que siguen <strong>repitiéndose</strong> habitualmente, cuando la realidad hace tiempo que los superó.</p>
<p>En algún sentido es raro, ya que los argentinos adoptan rápidamente las novedades técnicas; casi se “contagian” de las innovaciones, y son capaces de acostumbrarse rápidamente, por ejemplo, a vivir en comunidades distintas.</p>
<p>Sin embargo, <strong>todo cambia cuando se trata de cuestiones culturales, o sociales dentro del país. Allí, las actualizaciones son mucho más lentas, y hasta resistidas.</strong></p>
<p>En el caso del campo, se sigue hablando de los “estibadores” cuando eso, en realidad, correspondía a la época cuando los granos se embolsaban y se apilaban en “estibas”. Hace años que desaparecieron porque ya todo es “a granel”.</p>
<p>La lucha contra el transporte y la distribución  de las medias reses tiene casi 40 años, pero se sigue resistiendo el cambio cuando ya en los negocios minoristas, la mayor parte se presenta en “cortes”, y hasta envasado al vacío.</p>
<p>Hay miles de ejemplos, pero la raíz es mucho más profunda. Porque hasta en muchos círculos <strong>aparentemente instruidos</strong> se sigue hablando del campo como un lugar, <strong>bucólico y “primario”.</strong> Y hasta así es calificada la producción en los nomencladores oficiales: <strong>Producción Primaria (PP)</strong>, lo cual además de erróneo, confunde a los burócratas encargados de armar las normativas que rigen las actividades.</p>
<p>Pero es cierto que <strong>el campo fue “primario”, </strong>cuando se araba con bueyes, arados de reja y vertedera; se cosechaba a mano; se embolsa y apilaban las estibas, hasta que los carros se llevaban las bolsas al FFCC, o al puerto.</p>
<p>En esa época, la semilla se plantaba, recolectaba, y se guardaba un poco para el año siguiente. Ahí nació el concepto del “uso propio”.</p>
<p>Los porcentajes de pérdida en las producciones perecederas eran infinitas y no se podían hacer lejos de las grandes ciudades, para no aumentar el desperdicio.</p>
<p>¿Qué pensarían ahora los pioneros si supieran que <strong>una simple semilla tiene más valor agregado e inteligencia incluida que un auto?, ¿o que se “clonan” los caballos de deporte?, ¿O que mediante inseminación artificial, ingeniería genética, secado de embriones, y espectrógrafos, se puede elegir que tipo de hacienda producir, ¡y hasta el sexo¡.</strong></p>
<p>Tal vez costaría menos lograr que ellos lo entendieran -y aceptaran- que muchos contemporáneos que aún sostienen airadamente que <strong>un producto, para tener agregación de valor, debe tener “proceso”, ser industrializado… </strong>Pero, por ejemplo, ¿que es más valioso, un jugo de manzana, o una manzana con marca, envuelta en papel sulfito, y exportada en contra-estación?.</p>
<p>Ni hablar de un corneo beef en una lata, vs un bife envasado al vacío, enviado con marca a Europa….</p>
<p>Este profundo desconocimiento de la realidad de la actual producción agropecuario, es complicado, y una de las causas de que el sector no pueda terminar de despegar y exponer totalmente su potencial.</p>
<p>Desde los ciudadanos comunes, hasta en los más altos cargos públicos, incluyendo <strong>gobernadores y legisladores, la mayoría adolece de falta de conocimiento estructural sobre las verdaderas fortalezas del país, </strong>tema fácilmente comprobable cuando se deben encarar negociaciones internacionales, en las que la principal moneda de cambio siguen siendo los alimentos, las fibras, y la madera, sobre los que la mayoría poco y nada conoce, <strong>ni para saber venderlas mejor, ni para defenderlas de los varios proteccionismos que aún pululan por el mundo.</strong></p>
<p>Yendo más lejos aún, y en plena época de <strong>hipersensibilidad ambiental</strong>, la actividad es más “limpia” que la mayoría de las industrias convencionales, y a pesar de las décadas durante las cuales se priorizó el transporte de la producción por camiones, en detrimento de los FFCC y la Hidrovía, mucho menos contaminantes.</p>
<p>Además, es el más avanzado tecnológicamente, y casi el único que miran con respeto en el exterior.</p>
<p>Ahora, aunque más de uno quiere ver en el <strong>sector energético </strong>un competidor interno, tal cuestión no existe, entre otras cosas, porque hasta el momento, solo se habla de seguir con las viejas energías fósiles (tanto en petróleo como en gas), cada vez más cuestionadas por su poder contaminante sobre el ambiente.</p>
<p>Y, de aquí a que avancen las “limpias”, o menos sucias como la solar, hidráulica, eólica, o las biomasas, falta un trecho muy largo.</p>
<p>Y en este punto hay que aclarar dos cuestiones. En primer lugar, la única energía realmente limpia que existe es la nuclear (por eso <strong>China </strong>está construyendo 16 (¡¡¡) centrales para sustituir paulatinamente la energía fósil (carbón y petróleo).</p>
<p>En segundo término, <strong>lo que va a avanzar más rápido, en cuanto los liberen y los dejen competir en igualdad de condiciones, son los biocombustibles, y esos donde van a reportar?, en Energía, o en Agroindustria como hasta ahora?.</strong> Porque en ese caso será bastante difícil que los combustibles convencionales puedan siquiera acercarse a la balanza comercial de la agroindustria en el futuro..</p>
<p>Es que si durante el año pasado, con una producción todavía acotada por el arrastre de la sequías, los cimbronazos económicos, y la situación financiera, el “campo” fue capaz de registrar un crecimiento de 9,1% alcanzando las <strong>151,5 millones de tn exportadas, por un total superior a los U$S 52.000 millones</strong>, no es nada difícil prever lo que va a ir ocurriendo si se mantiene la tendencia oficial de desregulaciones, y transparencia.</p>
<p>De hecho,  <strong>este año las previsiones son bastante mayores</strong> ya que la producción agrícola puede llegar a ser récord, consolidando el rol agroindustrial que recién comienza a despegar, después de décadas de sometimiento, y “<strong>extracción”, vía las retenciones por las que sucesivos gobiernos se hicieron “socios” del campo y de varias de sus industrias derivadas más prometedoras.</strong></p>
<p>Por eso, <strong>sostener a esta altura que la producción agropecuaria es “primaria” solo porque una parte no tiene proceso, es casi infantil </strong>cuando, en  realidad, lo que se tendría que estar mirando es que hacer en materia de infraestructura, educación de las nuevas generaciones; adaptación de las franjas etarias intermedias que no están preparadas para las nuevas exigencias tecnológicas; desarrollo estratégico de nuevas ciudades a lo largo de todo el país para mejorar la calidad de vida en las megaurbes, etc., solo para aprovechar mejor las ventajas que naturalmente tiene la Argentina.</p>
<p>Porque además de todo, <strong>lo que no se puede negar es que</strong>, a pesar de la falta de infraestructura y servicios que aún prima en muchos lugares, <strong>la calidad de vida es mucho mejor en el campo.</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>No es “solo” un cambio de año…</title>
		<link>https://www.susanamerlo.com/no-es-solo-un-cambio-de-ano/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Cecilia Scher]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Dec 2025 23:31:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Central]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.susanamerlo.com/?p=4319</guid>

					<description><![CDATA[Escribe Susana Merlo
“No siempre sobrevive el más fuerte. Lo hace el que se adapta más rápido”
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Escribe Susana Merlo</strong></p>
<p><strong><em>“No siempre sobrevive el más fuerte. Lo hace el que se adapta más rápido”</em></strong></p>
<p>Sin duda que 2025 resultó <strong>agotado</strong>r. Y, como siempre, se espera el cambio de año como si todo fuera a calmarse al pasar del 31 de diciembre, el 1º de enero… ¡Falso!!. No es así…!!!.</p>
<p>Menos aún cuando se está en un <strong>cambio de ciclo</strong>. No solo en <strong>Argentina</strong>, sino en todo el mundo. Nada está quedando donde estaba. La geopolítica se reacomodó, y los polos de poder se reconfiguraron.</p>
<p>La política también viró (y es probable que lo siga haciendo), y por ende, su brazo ejecutor, la economía, también tiene otros paradigmas.</p>
<p>Como si fuera poco, <strong>la tecnología pasó de un ritmo “normal”, a crecer exponencialmente cambiando en forma radical hábitos y costumbres, lenguajes, códigos, y hasta culturas</strong>. Y, de la mano de <strong>China</strong>, hoy líder en la materia, fuerza al resto del mundo a sumarse a la carrera, o quedar afuera.</p>
<p>Pero hay algo que sigue inmutable a lo largo del tiempo: <strong>todos comen, pero son pocos los que están en condiciones de producir más comida, aún con los mayores avances técnicos que se vislumbran.</strong></p>
<p>Y ahí aparece una de las grandes ventajas de la <strong>Argentina,</strong> lamentable atrasada 25 años en la materia pero que, sin duda, sigue ostentando un arma poderosa y preciada: el <strong>“Argentine food” de los ´90</strong>, discontinuado a comienzos del siglo XXI, pero no por <strong>Brasil</strong> que se transformó justamente en este lapso, en el principal productor de alimentos del mundo.</p>
<p>Así las cosas, todo está en movimiento, nadie sabe muy bien hacia adonde (así pasa en las grandes eras), pero <strong>“el que se queda, pierde</strong>”, y en la <strong>Argentina </strong>el campo tiene mucho para decir (y más aún para hacer) .</p>
<p>Hay, sin embargo, algo clave. Como dice <strong>Federico Mayer</strong> en su reciente libro <strong>Agro 10X,</strong> uno de los primeros puntos es la “actitud”. <strong><em>“¿Cual será el rol en el cambio?, ¿Víctimas o protagonistas?, ¿Seres reactivos, o líderes?</em></strong>”.</p>
<p>Solo, ¡queremos que nos bajen las retenciones!!, o también hay algo más?….</p>
<p>Y esta no es una pregunta virtual, sino todo lo contrario.</p>
<p>Es bien sabido que el potencial productivo agroindustrial del país  es varias veces superior al comparativamente magro que ostenta hoy por hoy. En el libro se especifican algunas metas más o menos cercanas: <strong>carne + U$S 2-3.000 millones; lechería otros U$S 800-1.200 millones; porcinos unos U$S 1-1.500 millones, o soja otros U$S 13.000 millones,</strong> por mencionar solo algunos.</p>
<p>Pero…¿Quiénes lo van a hacer?, ¿Dónde esta la mano de obra calificada para enfrentar semejante vuelta de campana?, ¿y los capitales? aunque, en realidad, este sería el problema menor porque con un poco más de confianza, hasta parte de los argentinos que están en el exterior podrían reingresar.</p>
<p>Sin embargo, el tema es mucho más complejo, porque el paradigma <strong>ya no es solamente el “cambio productivo”, sino un “cambio de vida” y de mirada.</strong></p>
<p>No se trata de producir 100 o 200 kilos más de carne por hectárea, ni de agregar 5 millones de hectáreas más a la agricultura, o 15 millones más a la forestación.</p>
<p>Es necesario <strong>revertir el exilio interior hacia las grandes urbes </strong>deshabitando cada vez más el resto. Se necesita volver a conectar al país, FFCC, puentes, caminos, comunicación, energía, internet y, por sobre todas las cosas, EDUCACION, sí, con mayúsculas, que permita una <strong>verdadera igualdad de oportunidades, y capacidad de producir con las nuevas alternativas. </strong></p>
<p><strong>El</strong> reciente convenio entre el Gobierno de <strong>Venado Tuerto</strong>, y la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que permitirá estudiar agronomía en esa localidad, epicentro del corazón agrícola del país, constituye una buena señal en ese sentido. Igual que la “descentralización” que vienen haciendo algunas universidades privadas, llevando sus “campus” a distintas localidades alejadas de las grandes ciudades.</p>
<p>Lástima que todo esto se de mientras <strong>se siguen cerrando escuelas técnicas y de oficios, o sin que se actualice la currícula para las escuelas rurales </strong>(que más de uno creen que solo se llaman así, porque están en el campo).</p>
<p>¿Acaso alguien duda que en algún tiempo más los <strong>robots</strong> ya van a andar operando en distintos lugares (públicos)?, ¿o que la <strong>IA </strong>(Inteligencia Artificial) seguirá avanzando exponencialmente sustituyendo distintas labores?. ¿Seriamente alguien cree que la <strong>ingeniería genética, o la biología</strong> ya terminó su avance?.</p>
<p>Nadie puede dudar ya sobre la continuidad de los espectaculares avances tecnológicos mundiales, especialmente chinos.</p>
<p>Pero, <strong>alguien realmente está pensando en esto, y como será esta nueva “vida” y la producción?</strong></p>
<p>“Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio”, dice sabiamente la canción de Serrat.</p>
<p>Sin embargo, hay algunas cuestiones adicionales que pueden permitir un cauto optimismo. Es que además del <strong>Poder Alimentario, la Argentina cuenta con un extraordinario Poder Ambiental</strong>, una moneda que día a día cotiza más alto en el mundo y que, en más de un caso, ya marca las principales restricciones operativas.</p>
<p>Poca población, cantidad de agua dulce, ambiente poco o nada contaminado, escasos residuos, gran extensión con variedad de climas, etc. constitúyeme un bien tangible que ya se evalúa en el mundo, especialmente en los lugares sobrepoblados como la India; o los que utilizan combustibles fósiles como petróleo o carbón (caso China, EE.UU., Canadá), o que directamente contaminaron sus suelos y diezmaron sus bosques naturales por la gran población y escasez de tierras para producir, tal el caso de buena parte de Europa.</p>
<p>Aquí aún se está lejos de eso, y de las <strong>guerras</strong>. Todavía puede haber tiempo para volver a proyectar “otro” país, como a fines del siglo XIX y, en todo caso, nada se pierde planteando como sostiene <strong>Federico Meyer, “un proyecto 10 X, que transforme la realidad (en este caso, de la agroindustria) en un 1.000%”.</strong></p>
<p>Solo resta saber si el sector elegirá ser<strong> <em>“víctima o protagonista” </em>.</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
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